Fase privada y fase pública de Derecho: se aprueba hablando, no recitando
Las dos son exámenes orales —el Técnico Profesional—: replicás ante una terna de tres examinadores, con los códigos y leyes a la mano y una hora aproximadamente. Lo que se mide no es cuánto recordás, sino si sabés dónde está la norma y cómo la conectás con las demás.
Qué te da Verodita que un curso no
La preparación para el Técnico Profesional suele venir con horario, cupo, fecha de inicio y un precio por cada fase. El simulador oral que incluye se hace una vez. Nuestra diferencia no es dar más horas: es que lo que decide el examen —hablar en voz alta y fundamentar— se puede repetir todas las veces que haga falta.
El oral, repetido, no escuchado
Un examinador con voz que pregunta, repregunta sobre lo que respondiste y no te corrige hasta el final. Está en los 331 temas. La ventaja frente a un curso no es que sea gratis: es que no hay turno que reservar ni sesión que perder, así que practicás el área que te cuesta hoy y mañana otra vez. El oral consume monedas de tu plan por minuto, como el Tutor IA: no es ilimitado, pero tampoco es una sola vez.
Podés comprobar cada afirmación
Cada lección cita la ley y el artículo del que sale. No hay que creerle a nadie: se abre el código y se verifica. Detrás hay 251 normas y 26.232 artículos indexados y buscables.
Las dos fases, un solo precio
La privada y la pública casi siempre se venden por separado. Acá entran las dos en la misma suscripción, y si después preparás otra cosa ya la tenés.
A la hora que puedas
Si trabajás y ya cerraste pensum, el horario fijo es el motivo por el que la gente abandona. El examinador está disponible a las once de la noche.
Te repasa lo que fallás
Lo que errás vuelve antes; lo que dominás, más tarde. Con 331 temas repartidos en once áreas, decidir a mano qué repasar cada día es imposible.
Sabemos cómo preguntan
Las seis conductas de abajo salen de analizar casi seis horas de orales reales. El temario dice qué entra; eso dice qué hace el examinador cuando fallás.
Por qué estudiar leyendo no alcanza
El temario te dice qué entra. No te dice cómo te lo van a preguntar, y ahí es donde se cae la gente que se lo sabe.
Te preguntan en voz alta
Explicar una figura de memoria en silencio y sostenerla frente a alguien que repregunta son dos habilidades distintas. La segunda sólo se entrena practicándola.
Te cruzan las leyes
No preguntan un tema y pasan al siguiente: preguntan lo mismo en varios cuerpos legales para ver si entendiste el sistema o memorizaste fichas.
No hay segunda oportunidad pronto
Si no se aprueba hay que esperar para volver a presentarse. Cada intento cuesta meses, no una tarde.
Cómo interroga un examinador, de verdad
Esto no lo sacamos de un temario. Analizamos casi seis horas de exámenes orales reales —unas 633 preguntas— para saber qué hace el examinador cuando fallás. Son seis conductas, y todas se pueden entrenar.
Si fallás una definición, sigue adelante. No corrige, no completa, no explica. Salís del examen sin saber qué contestaste mal, y por eso practicar contra alguien que sí te lo dice después es lo que cambia el resultado.
Lo repite constantemente, también después de un «no recuerdo». Es un metrónomo para llevar el ritmo, no una calificación. Quien lo lee como aprobación se confía.
No espera que lo recites: espera que lo fundamentes. Te da tiempo a abrir el código y encontrar el artículo, porque eso es lo que hace un abogado.
Pedís tres requisitos, y los siguientes cinco o seis turnos salen de esos tres. Enumerar de más es abrirle preguntas que no tenía.
Pone a la vista varias leyes de una rama y pregunta lo mismo en todas: qué recursos hay en cada una, qué plazos, ante quién. Mide conexiones, no memoria.
No la repite igual: la achica hasta que quepa. «Son tres, ¿cuáles son?» Reconocer esa señal a tiempo es la diferencia entre recuperar el punto y perderlo.
Qué hay dentro
Todo construido sobre la legislación vigente de Guatemala. Cada afirmación de una lección lleva la ley y el artículo que la sostiene, para que puedas comprobarla vos mismo.
- Civil
- Procesal Civil y Mercantil
- Notarial
- Mercantil
- Penal
- Procesal Penal
- Laboral
- Procesal Laboral
- Administrativo
- Procesal Administrativo
- Constitucional
Simulador oral con voz
Un examinador que pregunta en voz alta, repregunta sobre lo que respondés y no te da la respuesta hasta el final, igual que en el examen. Con voz en los 331 temas.
65.207 preguntas y 65.687 tarjetas
No es un banco general al que le pusimos etiqueta de derecho: cada tema tiene las suyas, y la explicación cita la norma. Salen unas doscientas de cada una por tema.
Un esquema visual en cada uno de los 331 temas
Cada lección abre con el tema en esquema: un mapa mental que se despliega, un gráfico con la estructura y una tabla que cruza figura, órgano y fundamento legal. En total, 323 diagramas y 339 tablas. Sirve para ver de un vistazo cómo encaja todo antes de entrar al detalle, y para repasar el día antes sin releer la lección entera.
Repaso que se adelanta al olvido
Lo que fallás vuelve antes; lo que dominás, más tarde. Con 331 temas, decidir a mano qué repasar es imposible.
Son dos exámenes. Acá van los dos.
La privada y la pública se preparan por separado y casi siempre se venden por separado. En Verodita entran las dos, sin pagar dos veces.
Fase privada
Derecho privado: civil, procesal civil, notarial y mercantil. Es la primera que se rinde y la que más gente repite.
Fase pública
Derecho público: penal, procesal penal, laboral, administrativo y constitucional. Acá lo que hace falta no es un resumen: es saber en qué ley está cada cosa.
Y el articulado, entero
Las 251 normas y 26.232 artículos que entran en las dos fases, indexados y buscables. Cuando una lección afirma algo, dice de qué ley y de qué artículo sale.
Una suscripción, no un curso suelto
Derecho entra en la misma suscripción que el resto de Verodita. No se vende por separado, así que si mañana preparás otra cosa no volvés a pagar.
El curso vive dentro de la app:
Preguntas frecuentes
¿El Técnico Profesional de Derecho es oral o escrito?
Es oral. Se rinde ante una terna de tres examinadores ante los que se replica, con los códigos y leyes a la mano: no es un examen de memoria, es de fundamentación. Por eso practicar por escrito no transfiere, y el simulacro con voz existe.
¿Puedo llevar los códigos al examen?
Sí, y se espera que los uses. El examinador te da tiempo para buscar el artículo cuando la respuesta está en la ley. Lo que se mide es si sabés dónde está y cómo aplicarlo.
¿Qué leyes entran en la fase pública?
Las de derecho público: penal, procesal penal, laboral, administrativo y constitucional. Acá no se estudia contra un listado suelto: el articulado completo está indexado, así que cada afirmación remite a su ley y su artículo.
¿Hay que pagar aparte la privada y la pública?
No. Las dos entran en la misma suscripción, y con ella también todo lo demás de Verodita.
¿Qué diferencia hay entre la fase privada y la pública?
No son «puerta cerrada» y «puerta abierta»: son derecho privado y derecho público, y las dos son orales. La defensa de tesis es un acto aparte.
¿Sirve si no estudio en la USAC?
Sí. El temario está unificado a partir de los programas de varias universidades del país, así que las 11 áreas cubren lo que se pregunta con independencia del campus.
¿De dónde sale el contenido?
De la legislación vigente de Guatemala: 251 normas y 26.232 artículos indexados. Cada afirmación de una lección lleva la ley y el artículo que la sostiene, para que puedas verificarla.
¿Cómo se compra?
No se vende el curso suelto. Con una sola suscripción entrás a Derecho y a todo lo demás que hay en Verodita, y podés probarla antes de pagar.